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sábado, enero 09, 2010

LA NIÑA DE GUATEMALA




José Julián MARTÍ
(Cubano, 1853-1895)

Quiero, a la sombra de un ala,
contar este cuento en flor:
la niña de Guatemala,
la que se murió de amor.

Eran de lirio los ramos,
y las orlas de reseda
y de jazmín: la enterramos
en una caja de seda.

...Ella dio al desmemoriado
una almohadilla de olor;
él volvió, volvió casado;
ella se murió de amor.

Iban cargándola en andas
obispos y embajadores;
detrás iba el pueblo en tandas,
todo cargado de flores.

.. .Ella, por volverlo a ver,
salió a verlo al mirador;
él volvió con su mujer;
ella se murió de amor.

Como de bronce candente
al beso de despedida
era su frente -la frente
que más he amado en mi vida.

...Se entró de tarde en el río,
la sacó muerta el doctor;
dicen que murió de frío:
yo sé que murió de amor.

Allí en la bóveda helada,
la pusieron en dos bancos;
besé su mano afilada,
besé sus zapatos blancos.

Callado al oscurecer,
me llamó el enterrador;
nunca más he vuelto
a ver a la que murió de amor.
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viernes, enero 08, 2010

SEXTA POESÍA VERTICAL




Roberto JUARROZ
(Argentino, 1925-1995)


Miro un árbol
Tú miras lejos cualquier cosa.
Pero yo sé que si no mirara este árbol
tú lo mirarás por mí
y tú sabes que si no miraras lo que miras
yo lo miraría por ti.

Ya no nos basta
mirar cada uno con el otro.
Hemos logrado
que si uno de los dos falta,
el otro mire
lo que uno tendría que mirar.

Sólo necesitamos ahora
fundar una mirada que mire por los dos
lo que ambos deberíamos mirar
cuando no estemos ya en ninguna parte.
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EL AMOR EMPIEZA






Roberto JUARROZ
(Argentino, 1925-1995)

El amor empieza cuando se rompen los dedos
y se dan vuelta las solapas del traje,
cuando ya no hace falta pero tampoco sobra
la vejez de mirarse,
cuando la torre de los recuerdos, baja o alta,
se agacha hasta la sangre.

El amor empieza cuando Dios termina
y cuando el hombre cae,
mientras las cosas, demasiado eternas,
comienzan a gastarse,
y los signos, las bocas y los signos,
se muerden mutuamente en cualquier parte.

El amor empieza
cuando la luz se agrieta como un muerto disfrazado
sobre la soledad irremediable.

Porque el amor es simplemente eso:
la forma del comienzo
tercamente escondida
detrás de los finales.
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jueves, enero 07, 2010

CUANDO NO ESTÉS




Córdova ITURBURU
(Argentino, 1902-1977)

Cuando no estés, si es que no estás un día,
Mi voz, sin voz, te llamará sin pausa.
Cuando no esté, si es que no estoy un día,
Oirás mi voz en un rumor que pasa.

Cuando no estés, si es que no estás un día,
Clamaré por tu gracia en toda gracia.
Cuando no esté, si es que no estoy un día,
Moverá mi perfil la luna fría
en las cortinas que hay en tu ventana.

Cuando no estés, si es que no estás un día,
sólo oiré en las palabras tu palabra.
Cuando no esté, si es que un no estoy un día,
verás mi sombra entre la sombra fría
junto a la cabecera de tu cama.

Cuando no estés, si es que no estás un día,
en cada verso mío habrá una lágrima.
Cuando no esté, si es que no estoy un día,
me sentirás bajo la tarde fría
llegar a ti en el son de las campanas.

Cuando no estés, si es que no estás un día,
te buscaré en la tierra, el aire, el agua.
Cuando no esté, si es que no estoy un día
oirás mi paso entre la sombra fría
siguiéndote los pasos por la casa.

Cuando no estés, si es que no estás un día,
te inventaré en el humo y en la llama.
Cuando no esté, si es que no estoy un día,
sorprenderá la madrugada fría
mi mano en tu cabeza despeinada.

Cuando no estés, si es que no estás un día,
te invocará en el sueño mi esperanza.
Cuando no esté, si es que no estoy un día,
en tu sueño entraré en la noche fría
cuando el sueño te cubra con sus aguas.
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EL FUERTE LAZO



Juana de IBARBOUROU
(Uruguaya, 1895-1979)

Crecí
para ti.
Tálame. Mi acacia
implora a tus manos el golpe de gracia.

Florí
para ti.
Córtame. Mi lirio
al nacer dudaba ser flor o ser cirio.

Fluí
para ti.
Bébeme. El cristal
envidia lo claro de mi manantial.

Alas di
por ti.
Cázame. Falena,
rodeo tu llama de impaciencia llena.

Por ti sufriré.
¡Bendito sea el daño que tu amor me dé!
¡Bendita sea el hacha, bendita la red,
y loadas sean tijeras y sed!

Sangre del costado
manaré, mi amado.
¿Qué broche más bello, qué joya más grata,
que por ti una llaga color escarlata?

En vez de abalorios para mis cabellos,
siete espinas largas hundiré entre ellos.
Y en vez de zarcillos pondré en mis orejas,
como dos rubíes, dos ascuas bermejas.

Me verás reír viéndome sufrir.
Y tú llorarás,
y entonces... ¡más mío que nunca serás!
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miércoles, enero 06, 2010

EL RAYO QUE NO CESA



Miguel HERNÁNDEZ
(Español, 1910-1942)

Como el toro he nacido para el luto
y el dolor, como el toro estoy marcado
por un hierro infernal en el costado
y por varón en la ingle con un fruto.

Como el toro lo encuentra diminuto
todo mi corazón desmesurado
y del rostro y el beso enamorado,
como el toro a tu amor se lo disputo.

Como el toro me crezco en el castigo,
la lengua en corazón tengo bañada
y llevo al cuello un vendaval sonoro.

Como el toro te sigo y te persigo,
y dejas mi deseo en una espada,
como el toro burlado, como el toro.
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lunes, enero 04, 2010

AL AMOR



Manuel GONZÁLEZ PRADA
(Peruano, 1853-1918)

Si eres un bien arrebatado al cielo,
¿por qué las dudas, el gemido, el llanto,
la desconfianza, el torcedor quebranto,
las turbias noches de febril desvelo?

Si eres un mal en el terrestre suelo,
¿por qué los goces, la sonrisa, el canto,
las esperanzas, el glorioso encanto,
las visiones de paz y de consuelo?

Si eres nieve, ¿por qué tus vivas llamas?;
si eres llama, ¿por qué tu hielo inerte?;
si eres sombra, ¿por qué la luz derramas?

¿Por qué la sombra si eres luz querida?;
si eres vida, ¿por qué me das la muerte?;
si eres muerte, ¿por qué me das la vida?
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